Sistema sensorial que procesa la información sobre el movimiento y el equilibrio. Nos ayuda a mantenernos estables, coordinados y a sentir si estamos quietos o en movimiento.
Sistema sensorial que procesa la información de los músculos y articulaciones. Nos ayuda a sentir dónde está nuestro cuerpo, movernos con control y sentirnos más organizados y tranquilos.
Sistema sensorial que procesa lo que sentimos a través de la piel, como presión, textura o temperatura. Nos ayuda a reconocer el contacto con cosas o personas y a sentirnos seguros o cómodos.
Sistema sensorial que procesa lo que vemos: colores, formas, luz y movimiento. Nos ayuda a entender el entorno, concentrarnos o calmarnos, pero a veces también puede sobrecargarnos.
Sistemas sensoriales que procesan los olores y sabores. Están muy conectados con las emociones y pueden hacernos sentir bien, incómodos o ayudar a regularnos.
Sistema sensorial que procesa la información de los sonidos. Nos permite escuchar y entender lo que pasa a nuestro alrededor, y puede ayudarnos a estar más atentos o relajados.